Día Mundial de la Trombosis

Movimiento global del Día Mundial de la Trombosis

Historias personales

Anna Frutiger

Alma, Michigan, Estados Unidos

Se puede oír la angustia en la voz de Sara Wassenaar mientras revive la historia de su hija Anna Frutiger, quien murió un mes después de cumplir 23 años a causa de un coágulo de sangre en los pulmones (embolia pulmonar o EP) provocado por un coágulo de sangre no diagnosticado en la pierna (trombosis venosa profunda o TVP). Anna seguía los pasos profesionales de sus padres, estaba estudiando en la Facultad de Odontología de la Universidad de Pittsburgh y soñaba con ser parte de la segunda generación de dentistas. Además, era una deportista entusiasta y estaba entrenando para correr media maratón.

"Como proveedores de atención médica, no notamos los síntomas como tales y supusimos que era algo más, nada peligroso para su vida", cuenta Sara, miembro de la junta de la National Blood Clot Alliance, quien, al igual que el padre y el hermano de Anna, se sometió a un examen para detectar trastornos de coagulación. Los resultados de los tres fueron negativos. 

Cuatro meses antes de que Anna muriera, se quejaba de un dolor detrás de la rodilla y pantorrilla, y se lo atribuía al estrés y a la presión de estar entrenando para la media maratón. Cuando el dolor comenzó a ser más persistente, consultó con un cirujano ortopédico que le indicó un examen para detectar coágulos de sangre en la parte inferior de la pierna. El resultado del examen fue negativo para TVP. El médico supuso que el único factor de riesgo de Anna eran los anticonceptivos orales que tomaba. 

Además, durante este tiempo Anna viajaba bastante. Sara cuenta que habían hecho un viaje familiar que demoraba cinco o seis horas en avión y que Anna además tomó un autobús (de ocho horas aproximadamente) para ver a unos amigos en la ciudad de Nueva York. Justamente antes de uno de esos viajes se quejó de tener dificultades para respirar mientras volvía con las compras del almacén a su departamento. Sara dice que Anna, renovada por su viaje a la ciudad, atribuyó esto al estrés del estudio, puesto que el viaje había terminado y volvía a enfrentar las exigencias de la facultad.

A la mañana siguiente Anna llamó a su amiga para que la llevara a la facultad porque se sentía muy débil. Anna se desmayó y perdió el conocimiento, su amiga llamó al 911 de inmediato. Llegó a la sala de emergencias, pero a los pocos minutos de haber llegado sufrió un paro cardiorrespiratorio. En cirugía, los médicos intentaron desplazar un gran coágulo de sangre que le había causado la EP de Anna. Durante los dos días siguientes, el equipo médico trabajó para salvar su vida, esperando que despertara del coma. La familia de Anna tomó la terrible decisión de desconectarla del sistema de soporte vital cuando las pruebas neurológicas demostraron que no había actividad cerebral. 

La autopsia de Anna no reveló ninguna predisposición a coágulos de sangre y concluyó que la combinación de muchas horas de viaje y los anticonceptivos orales habían contribuido a la formación del coágulo de sangre.

Sara expresa: "Esperamos que lo que le pasó a Anna no le pase a nadie más y nos alegra saber que el Día Mundial de la Trombosis generará conciencia sobre los coágulos de sangre para que todo el mundo pueda aprender sobre los signos y síntomas, y para que conozcan sus antecedentes familiares y los factores de riesgo personales".

WORLD THROMBOSIS DAY
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